Novedoso juego de preguntas y respuestas al estilo de un concurso televisivo.
Consta de una caja Smart (indispensable para jugar), 10 marcadores de respuesta y 100 tarjetas a doble cara con preguntas.
El juego admite desde 2 a 8 jugadores, aunque está previsto para 4, pero se pueden hacer equipos. El desarrollo es sencillo: se elige una tarjeta que se coloca en lo alto del mazo, se introduce en la caja Smart con los marcadores colocados, y el primer equipo comienza a resolver levantando dichos marcadores para corroborar la respuesta. Así se va sucediendo la partida hasta que un equipo se plante, conservando los marcadores acertados, o se equivoque perdiendo todos los marcadores acertados en esa ronda, dando lugar al turno del otro equipo o jugador. Aquél que consiga llegar a 30 puntos primero será el vencedor.
La calidad del juego es buena, y la clave está en las preguntas que son muy variadas: las marrones son de verdadero o falso; las amarillas, de acertar número o fecha; las moradas, sobre siglos o décadas; las rosas, acertar el color; las verdes versan sobre ordenar eventos, y las azules son una miscelánea.
Juego muy familiar, entretenido y cultural. Cuenta con varias expansiones que son básicamente más tarjetas de preguntas: una de viajes, otra de entretenimiento y otra similar al juego original. Muy bueno.

Radiografía del matrimonio en España: ¿por qué hemos dejado de creer en el amor?
En las últimas décadas, la institución del matrimonio en España ha experimentado una metamorfosis tan profunda que los datos de hoy resultarían irreconocibles para una pareja de los años 80. El paso natural de la mayoría de la población a lo largo de buena parte de la historia –casarse y formar una familia– es ya solo una de las opciones. Hay factores económicos, sociológicos, religiosos y uno que late tras todos ellos: pocas personas creen en el amor para siempre. ¿Qué ha pasado?


