El rey Felipe VI y la reina Letizia han mantenido un encuentro con el papa León XIV en una visita privada en la que han hablado de la paz, de las relaciones Iglesia-Estado y del próximo viaje del Papa a nuestro país entre el 6 y el 12 de junio con paradas en Canarias, Barcelona y Madrid. El encuentro muestra el rasgo especial de nuestra monarquía constitucional, que no tiene religión de Estado, pero si establece un vínculo especial con la mayoritaria, que es la católica.
Los Reyes Felipe VI y Letizia se reunieron el 20 de marzo con el Papa León XIV en una visita al Vaticano en la que se habló del próximo viaje del Pontífice a España, del 6 al 12 de junio de este año, y de la importancia de un compromiso constante con la paz, según ha informado la Santa Sede.
Una visita cargada de significado
El viaje de los Reyes tiene un especial valor para España. A diferencia de otras constituciones de nuestro entorno, como la francesa, España no es un país laico, sino aconfesional. Eso significa que religión y gobierno de la nación están desligados pero no completamente aislados, sino que el Estado mantiene una buen relación con las distintas confesiones, con especial relevancia en caso de la mayoritaria, que es la católica.
Un Estado aconfesional se define por los siguientes elementos:
- Neutralidad, no indiferencia: El Estado es neutral, pero no ignora las creencias de sus ciudadanos.
- Cooperación obligatoria: La Constitución dice que los poderes públicos “tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones“.
- Financiación y educación: Por ser aconfesional (y no laico radical), existen acuerdos de financiación (la casilla del IRPF) y la posibilidad de que haya clases de religión en colegios públicos.
Sin embargo, un Estado laico, como el francés, se caracteriza por estos aspectos:
- Separación absoluta: La religión se considera algo estrictamente privado.
- Sin cooperación: Generalmente, el Estado no financia a las iglesias ni permite símbolos religiosos en espacios públicos o instituciones del Estado.
- Distancia: No se suelen mencionar confesiones específicas en su Constitución ni se establecen acuerdos de colaboración preferentes.
Una agenda cargada de temas
Felipe VI y Letizia, llegaron al Patio de San Dámaso de la Ciudad del Vaticano, acompañados del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y de la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá, y fueron recibidos por el vicerregente de la Casa Pontificia.
Posteriormente, en la zona de acceso a la biblioteca privada, los Reyes recibieron el saludo del Papa León XIV, con quien mantuvieron un encuentro privado en la biblioteca. Felipe VI ha expresado ante el Pontífice en castellano que les “alegra mucho” esta visita y le ha asegurado que han “seguido con mucho interés este primer año” de su pontificado que “ha sido un gran éxito”, según ha destacado el Rey.
Tras el coloquio con el Papa, los Reyes mantuvieron una reunión en el despacho del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, en la que también participaron el subsecretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, y el encargado de los Asuntos Relativos a España, monseñor Renato Kucic.
Según ha informado el portal oficial del Vaticano ‘Vatican News’, durante las “cordiales” conversaciones en la Secretaría de Estado, expresaron “satisfacción” por las “buenas relaciones” entre la Santa Sede y España, que tendrán “un momento significativo” en el próximo Viaje Apostólico del Papa a España e hicieron referencia a “algunas cuestiones de actualidad que conciernen a la situación del país y a la misión de la Iglesia en la sociedad”.
Asimismo, abordaron algunos temas de carácter regional e internacional, destacando la importancia de “un compromiso constante en favor de la paz y del fortalecimiento de los principios y valores que constituyen la base de la convivencia internacional”.
Una manta de lana merina y el Libro de las Horas de Felipe II
Finalizado el encuentro, Felipe VI y Letizia obsequiaron al Pontífice con una manta de butaca fabricada a mano en lana merina y seda natural por el taller de artesanía textil Ábbate, miembro de la ‘Alianza por la Lana’, proyecto que busca promover y proyectar el valor de la lana española como patrimonio vivo y ayudar al desarrollo rural.
Asimismo, le han regalado un facsímil del libro de horas de Felipe II, del siglo XVI, que fue el manuscrito predilecto del monarca y acompañó al rey durante toda su vida. Fue escrito y miniado por los frailes Andrés de León, Julián de la Fuente el Saz y Martín de Palencia y es la obra más rica y característica realizada en el escritorio del Real Monasterio de El Escorial, donde se conserva, según ha informado la Casa Real.
Por su parte, el Papa regaló a los Reyes con una imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Roma y con el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz de enero de 2026.
Protocanónigo honorario de Santa María la Mayor
Tras la audiencia con el Papa, el Rey Felipe VI se desplazó a la Basílica de Santa María la Mayor. Allí cumplió con una tradición histórica de la monarquía española: tomar posesión de su cargo como Protocanónigo Honorario del templo. Es un privilegio que los Reyes de España ostentan desde hace siglos (desde tiempos de Carlos V) y que refuerza los lazos históricos entre la Corona y la Santa Sede.
Primera visita del Papa a España en 15 años
Este viaje de los Reyes a Roma configura su primera reunión oficial con León XIV desde su elección como Pontífice el pasado 8 de mayo de 2025, tras el fallecimiento del Papa Francisco, y se produce a menos de tres meses del viaje de León XIV a España, que está previsto del 6 al 12 de junio de este año.
Si bien, los Reyes ya mantuvieron un breve encuentro con Prevost en mayo de 2025, tras la misa de inicio del Pontificado, en el que le invitaron a visitar España.
León XIV será el primer Papa que viajará a España durante el reinado de Felipe VI. Será una visita apostólica que tendrá lugar del 6 al 12 de junio de este año y en la que recorrerá Madrid, Barcelona y Canarias, a falta de conocer la agenda oficial del viaje.
Será la primera visita de un Papa a España en 15 años, tras la de Benedicto XVI en 2011 y responde a la invitación oficial del rey Felipe VI y de la Conferencia Episcopal Española (CEE).



