¿Es posible añadir algo nuevo algo nuevo a lo que se sabe de la Madre Teresa? ¿Se ha contado bien su historia? ¿Qué hay detrás de la mujer que revolucionó la historia? Kamal Musale, cineasta suizo-indio, es guionista y director graduado por la Escuela Nacional de Cine y Televisión de Inglaterra. Ha dirigido más de treinta películas a lo largo de su carrera. La última, El Milagro de la Madre Teresa se estrenó en los cines españoles el 12 de abril y tiene como objetivo dar a conocer es espíritu y la vocación de la Santa. Kamal explica, antes de nada, que los beneficios de la película, financiada íntegramente con donaciones, se destinarán a la Fundación Zariya, dedicada ayudar a los pobres y enfermos de la India.
—¿Qué le inspiró a meterse a hacer esta película?
—Tiene dos cosas importantes para mí. En primer lugar, se me acercó la Fundación Zariya, que tiene su sede en Suiza, y que contaba con la idea de hacer una película sobre la Madre Teresa para transmitir sus valores. Se pusieron en contacto conmigo en la India, donde vivo la mayor parte del tiempo.
En la India hay mucha gente pobre, moribunda, y normalmente hay que enfrentarse a la miseria en muchos lugares. Cuando grabas, siempre estás protegido detrás de tu cámara. Pero hasta cierto punto, tienes impresiones y tienes emociones, que guardas en tu corazón. Cuando me propusieron hacer una película sobre Madre Teresa, pensé que esta sería una muy buena manera para mí utilizar esta emoción de una manera que fuera compasiva.

Así es como empecé a trabajar en esta película con el sentimiento de compasión. Y luego, poco a poco, me fui involucrando, llegué a investigar mucho sobre el personaje de Madre Teresa.
Recuerdo una entrevista con una hermana francesa que estaba explicando sobre la Madre Teresa, una crisis de fe, y pensé que era muy interesante porque yo no lo sabía. Así, empecé a investigar y llegué a saber más sobre su noche oscura de fe, su noche oscura del alma. También conocí a gente que trabajó con ella. Leí mucho, no sólo las cosas que la convierten en una persona santa, sino también las críticas. Todo ello empezó a conformar para mí un personaje que no era el convencional que a uno le presentan.
Un camino hacia la Madre
—¿Qué es lo que más le impresionó de la personalidad de Madre Teresa?
—Una cosa que me parece intelectualmente interesante es el hecho de que ella construyó un personaje que estuvo ocultando a todo el mundo el hecho de que tuvo una crisis, y en algún momento perdió la fe. Nunca sabemos si se recuperó o de qué manera, pero quiero decir que siempre estaba deseando recuperarla. Pero ella ocultaba esta crisis a casi todo el mundo, y sólo unos pocos confesores que conoció durante su carrera sabían de sus dudas. Nosotros sabemos de ese episodio por sus cartas privadas.
—¿Cómo surge la idea de crear dos historias paralelas en la película?
—Primero hice un guión, que era puramente el guion de la Madre Teresa. Empecé con su juventud, su infancia en Albania, el ir a la India… La biografía perfecta. Pero me di cuenta de que era algo un poco superficial, no podía entrar en su carácter, de esa manera era simplemente una ilustración de su vida.
Pensé que una simple biografía no era muy interesante, así que un día, Kavita llamó a mi cabeza. Kavita es el personaje de una chica que va a abortar. Yo también necesitaba identificarme con Madre Teresa de alguna forma, así que tuve que construir otra mujer más joven, otra historia, para que yo pudiera, a través de ella, entender esa búsqueda, el anhelo de amor, ese sentimiento de abandono que sentía la Madre. Ese personaje joven, Kavita, me ayudó mucho a conectar con Madre Teresa, y espero que al público también.
Cuando terminé la historia de Kavita, me centré en quince años de la vida de Teresa. En la llamada de Jesús dentro de su llamada como monja, de su espera de dos años hasta que el Vaticano aceptó su misión y cuando la voz de Jesús se detiene y ella ya no lo escucha más. Pensé que este era un arco del personaje muy dramático, porque aún después de eso ella aceptó su destino, y a partir de ahí continuó trabajando y haciendo su labor.
Madre Teresa hoy
—¿Cómo cree que la audiencia va a asimilar esas ideas de Madre Teresa que a veces pueden ser conflictivas?
—Algunas personas vienen con un prejuicio cuando vienen a ver esta película: otros, ni ven la película, pero ya tienen un prejuicio, y critican las cosas sin saber. A menudo critican antes de conocer realmente la experiencia de vida de Madre Teresa. Esta película muestra una experiencia, y depende de la gente decidir, así que no creo que sea una película a favor o en contra de algo.
—¿De dónde sacó toda la información para construir la vida de la Madre Teresa?
—Conocí a algunos sacerdotes, algunas personas que trabajaron con ella. Además, hay mucha literatura. Por ejemplo, hay un investigador canadiense que se encargó de leer todo el material sobre la Madre Teresa, leyó cientos de libros. Él dice que menos de treinta libros son verdaderos. Todo el resto es como una fantasía, por eso en la película tratamos de ir a lo básico, e ir a lo que sabemos que podría ser un hecho, lo que se ha descubierto es que está demostrado.
—¿Qué fue lo más complicado a la hora de dirigir esta película?
—Tal vez no es el más difícil, pero lo más decepcionante, fue la reacción de algunos extremistas. Fue un poco extraño encontrarme a veces con gente así.
La perseverancia de Madre Teresa
El productor de la película explica las claves de cómo se ha enfocado la biografía de la santa albanesa.
— Se les ha presentado algún tipo de inconveniente a la hora de producir esta película?
— Dificultad hay siempre cuando haces una película, es la naturaleza de producir algo así. Aun así, dificultad tiene una connotación negativa, así que yo no diría eso. La financiación siempre es difícil, yo lo vi más como un reto. Decidimos financiar la película solo con donaciones. Con esta película tenemos la intención de influir a la gente que la ve, que pueda cambiar su vida viendo a Madre Teresa. Que se puedan dar cuenta de que todos pueden hacer un acto de bondad, de compasión. Si cada persona hace algo bueno, el mundo cambia.
Otro reto que se nos planteaba era, una vez hecha la película, qué hacer con los beneficios. Si nosotros nos hacíamos ricos con una película de Madre Teresa quedaría muy extraño. Estábamos haciendo la película en su espíritu. Por eso decidimos entregar todos los beneficios de la producción a una fundación creada por nosotros mismos.

Lo más complicado, ya que se había decidido dar los beneficios a una causa, fue encontrar donantes. Necesitábamos mucho tiempo. Pese a eso, el tener que explicar a la gente nuestra visión de la película, fue una oportunidad para madurar la visión y el guion.
Por último, el COVID-19. Empezamos a grabar en diciembre de 2019, justo cuando empezó la pandemia. La película se ha grabado en Calcuta, en Bombay y en Londres. El primer confinamiento empezó justo cuando terminamos de grabar la primera parte. Logísticamente grabar la película fue muy complicado.
—¿Cómo pretenden llegar a los no católicos o que no conocen a Madre Teresa?
—La película no está hecha para católicos, sino para todo el mundo. Madre Teresa es universal. Ella no se paraba a preguntar si la persona a la que ayudaba era católica o no.
Espero que la gente que vaya a verla encuentre a Madre Teresa tras los ojos de Kabita, otra de las protagonistas, que no es una persona religiosa.
También depende mucho de los periodistas, de cómo hablen de la película, en vez de decir que es una película religiosa, subrayar que es la película de una persona religiosa, que tiene una crisis de fe, que también habla de espiritualidad…
Por otro lado, los jóvenes no saben quién es Madre Teresa. Cuando yo era joven ella era una persona muy influyente, se la veía en congresos o con personas importantes. Esta película pretende que los jóvenes conozcan a Madre Teresa más allá de que fuese “buena persona”.
—¿Por qué decidió involucrarse en esa película?
—La actriz que interpreta a Madre Teresa, Jacqueline Frischi—Cornaz, fue a India con su marido. Cuando llegó vio toda la pobreza que había y se quedó muy afectada. Decidió que tenía que hacer algo para ayudar.
Al día siguiente se encontró a un productor, quien tenía una gran imagen de Madre Teresa. Es entonces cuando le llegó la inspiración: hacer una película de Madre Teresa. No sabían mucho sobre ella más que, como sabe todo el mundo, era buena persona. Tampoco tenían experiencia produciendo una película así que me contrataron.
Al principio era solo una idea. ¿Qué queríamos contar? ¿Era la historia suficientemente fuerte? Cuando nos dimos cuenta de la gran historia de Madre Teresa creamos la fundación para conseguir el dinero y contratamos a Kamal, el director, para que escribiera el guion.
Un ejemplo para seguir
—¿Qué ha aprendido gracias a esta película?
—Para mí lo más impresionante es la gran perseverancia de Madre Teresa de Calcuta que pese a estar treinta años en oscuridad, sin sentir a Dios, nunca abandonó. La fuerza de voluntad de levantarse cada mañana, salir a ayudar, seguir con la misión…
Todos estamos en algún momento u otro de nuestra vida en esa “noche oscura” de Madre Teresa. En esos momentos debes de continuar avanzando porque es fácil caminar con la luz, pero cuando está oscuro es cuando debes de ser fuerte y continuar teniendo fe.
Al final, con perseverancia acabarás viendo la luz. Este es el gran emblema de Madre Teresa, por eso es una gran santa. Nunca abandonó: luchó, esperó y recibió frutos.