Con un par

Bastaban dos.
Con un par de palabras era suficiente. “Mundo” y “Cristiano”. Lo era y lo es.
Pero en los tiempos que corren, alguien se ha percatado de que el adjetivo es más sustantivo que nunca, si cabe. Y ha cambiado la mancheta. Para equiparar tipográficamente el tamaño del calificativo, que es muy cualificativo, con el del nombre.
Con ese orgullo humilde, natural y sin complejos a que hacía referencia nuestro director en su última carta. La revista se renueva, y no sólo en la mancheta. Se incorpora “Hacer Familia”.
Se trata de ofrecer más y mejor: en la forma y en los contenidos.
Todo ello me lleva a pensar en que el esfuerzo, el coraje y el acierto de unos pocos (los que se hacen cargo de que la revista llegue a tus manos) no debe ser baldío.
Tenemos que remar junto a ellos para “hacer familia”, para “hacer más familia”, y para conseguir avanzar hacia un mundo más cristiano y más humano: mejor.
No me voy a poner cansino (o sea, que sí), pero ya he apuntado alguna vez (a ver si lo apuntas también tú, amigo lector) la posibilidad de regalar una suscripción de esta revista a un ser querido: Puede ser por su cumpleaños, por su santo, o… porque te dé la gana. Pero te recordarán cada mes cuando les llegue.
Hay veces que lo que no les dices tú (o lo que de ti no quieren escuchar), lo leerán en la revista. Les hará pensar. Cosa nada sencilla en este mundo en que vivimos. Si no la leen de arriba abajo los mayores, habrá quien lo haga. Los pequeños, a veces, absorben como esponjas… Como no la van a leer, seguro, es si no la reciben. Así que ¡haz la magia!
Hablar de magia me hace pensar en la ilusión; pero también en los ilusos.
Es precisamente de lo que hoy venía a hablarte. Te hablo de ilusos en este artículo en el que me felicito y les felicito por este renovado Mundo Cristiano, porque pensaba hablarte de quienes están “en la parra”.
No les sucede a los que hacen posible, con ilusión, con trabajo y con coraje esta revista. Pero sí ocurre (y lo siento de verdad) con otros medios de comunicación. Teóricamente de similar ámbito al nuestro.
No te miento. Acabo de conocer una entrevista en uno de ellos y no lo podía creer. No por las respuestas del entrevistado, ¡sino por las preguntas (y planteamientos) del entrevistador! Se apartaban más que un pelín de lo que puede conocerse como “la línea editorial” y la titularidad.
Entiendo que uno responda a las preguntas como quiera… ¡pero hay que tener ojo con las preguntas y comentarios! Que, a veces, parece que jugamos para el equipo rival… que está feliz cada vez que nos metemos goles en propia puerta.
No voy a mencionar el medio (no sé si por caridad o por no liarla), pero hay que estar más atentos. Como decía el que fuera entrenador de Osasuna Javier Zabalza “cuando nos relajamos somos muy malos”. En este caso, se relaja la titularidad y, a veces, el jugador propio nos mete los goles en propia meta aposta y sin complejos.
¡Que hay que estar más atentos, más “al loro”! Que digo yo que los responsables deben responder (al menos para eso se les nombra).
Esto que pasa en el ámbito de la comunicación, nos pasa en nuestras relaciones, pasa en más de un colegio “católico”… (cuidadín al elegir: no basta lo nominativo) y, en fin, en muchos ámbitos donde no debería pasar.
Entre lo timoratos que algunos son y lo militante que está el enemigo… hace falta volcarse en ser cristiano (“¿Qué quiere decir cristiano?”, me enseñaron de niño. “Cristiano quiere decir discípulo de Cristo, nuestro Maestro y Salvador”). Hoy, hay muchos chicos que no aprenden eso. Y muchos mayores que lo han olvidado.
Pero aquí estás tú –y yo- para recordarlo, humilde pero claramente. Con un par: Mundo Cristiano. Y no te olvides de lo de la suscripción.

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