Juego abstracto de colocación de losetas hexagonales en las que vienen representadas franjas de colores (rojo, amarillo, verde y azul).
El anverso de cada ficha tiene impreso un número entre el 1 y el 56 (que corresponden con el total de fichas). Existen varias modalidades de juego: competitivo, solitario, cooperativo. Según la modalidad, cambia el objetivo final, desde conseguir el mayor número de puntos, hasta ir superando los retos que el manual indique.
De un modo u otro, siempre se escogerá al azar un número de fichas de la bolsa y cada jugador las colocará boca abajo. Aquel que tenga el valor más alto será el jugador inicial, el cual pondrá sobre la mesa la primera loseta a su elección. En su turno se irán colocando nuevas fichas respetando el patrón de color de las franjas o caminos, y reponiendo la mano con una nueva ficha de la bolsa.
Hay una serie de restricciones a la hora de colocar las losetas, sobre todo en lo que se refiere a los Gobbel (huecos de tres lados). Al final, cuando no queden fichas, cada jugador contará los caminos de su color.
Juego fácil de sacar a mesa y de transportar, a la vez que muy rejugable tanto por sus múltiples posibilidades como por la variedad de modos de partida. Desarrolla el pensamiento estratégico, la visión espacial, la resolución de problemas abstractos, planificación y memoria. Realmente interesante.

Radiografía del matrimonio en España: ¿por qué hemos dejado de creer en el amor?
En las últimas décadas, la institución del matrimonio en España ha experimentado una metamorfosis tan profunda que los datos de hoy resultarían irreconocibles para una pareja de los años 80. El paso natural de la mayoría de la población a lo largo de buena parte de la historia –casarse y formar una familia– es ya solo una de las opciones. Hay factores económicos, sociológicos, religiosos y uno que late tras todos ellos: pocas personas creen en el amor para siempre. ¿Qué ha pasado?


