En Dice Theme Park habrá que crear y gestionar un parque de atracciones.
Los jugadores comienzan la partida eligiendo un gerente que tendrá una habilidad especial y la ficha inicial de entrada al parque en la que vienen otras atracciones básicas, además de una carta de mascota. Conforme vaya avanzando la partida se podrán conseguir nuevas atracciones, trabajadores, tiendas y accesorios para aumentar la diversión de los visitantes.
Justamente la clave del juego reside en los visitantes, que están representados por dados de 6 caras de distintos colores. Dichos dados se colocan en unas cartas de monorraíl con unos valores que serán seleccionados por los jugadores según el turno. Las ganas de diversión de los visitantes vienen reflejada en los valores de los dados: a mayor valor más diversión, por lo que se buscará que los dados permanezcan el mayor tiempo posible en el parque. Esto será posible siempre y cuando los dados cumplan los requisitos de cada atracción, por lo que habrá que exprimir el cerebro para activar el mayor número de dados, sabiendo que por cada atracción utilizada el visitante baja su valor en una unidad.
Juego sesudo y bien hilado, en el que habrá que compaginar recursos monetarios y de atracciones para ofrecer a los visitantes una experiencia satisfactoria. Cuenta con una expansión deluxe, con componente en 3D extra. Buen juego.

Radiografía del matrimonio en España: ¿por qué hemos dejado de creer en el amor?
En las últimas décadas, la institución del matrimonio en España ha experimentado una metamorfosis tan profunda que los datos de hoy resultarían irreconocibles para una pareja de los años 80. El paso natural de la mayoría de la población a lo largo de buena parte de la historia –casarse y formar una familia– es ya solo una de las opciones. Hay factores económicos, sociológicos, religiosos y uno que late tras todos ellos: pocas personas creen en el amor para siempre. ¿Qué ha pasado?


