Juego rápido y sencillo donde los jugadores deberán invertir en verduras (zanahorias, tomates, maíz, brócoli y berenjena) para conseguir el mayor beneficio según la rentabilidad del mercado de valores.
En la preparación se colocan las cinco cartas de mercado en el centro. Sus valores oscilan entre cero y cinco; y al azar se ponen encima las cartas que representan a cada tipo de verdura de forma escalonada, siendo la última la de valor 4.
A continuación, se barajan todas las cartas y se sacan tantas como jugadores haya más una.
Luego, por turnos, se elige una de ellas, y la que sobra marca la subida de esas verduras en el mercado.
Así se va desarrollando la partida hasta que todos tengan seis cartas en su poder, momento en el que se contabilizarán los puntos de los valores de mercado de cada verdura.
Hay que guardar especial atención a la subida de los valores de mercado, ya que es de modo circular, es decir, si llegado al nivel máximo hay que volver a subir, descenderá al valor cero.
Entretenido juego económico muy apto para toda la familia. Su rejugabilidad es moderada gracias a varias cartas que influyen en el valor del mercado de forma puntual, y al modo avanzado de las cartas de mercado. Interesante.

Radiografía del matrimonio en España: ¿por qué hemos dejado de creer en el amor?
En las últimas décadas, la institución del matrimonio en España ha experimentado una metamorfosis tan profunda que los datos de hoy resultarían irreconocibles para una pareja de los años 80. El paso natural de la mayoría de la población a lo largo de buena parte de la historia –casarse y formar una familia– es ya solo una de las opciones. Hay factores económicos, sociológicos, religiosos y uno que late tras todos ellos: pocas personas creen en el amor para siempre. ¿Qué ha pasado?


