Leyre Navaridas: “Un aborto provocado solo se puede superar con verdad y con amor”

—Se sometió a un aborto. ¿Qué dice a quienes banalizan este acto? ?
—El aborto provocado o IVE es una Intervención Violenta del Embarazo. Además de acabar con la vida del no nacido, deja totalmente traumatizada a la madre, a nivel físico, emocional y psicológico. Pocas personas podrían soportar ver dicha intervención en directo junto con un ecógrafo. Reducirlo a la extracción de un grupo de células solo puede responder a una lógica materialista, mercantilista y misógina que no entiende cuál es la esencia y la naturaleza humana de la mujer.
—¿Cómo se puede superar psicológicamente un aborto provocado?
—Hay que abordarlo de una forma integral, también física y emocionalmente. Las claves son la verdad (que nos permite tener conciencia sobre la realidad por la que hemos pasado, incluida la violencia obstétrica); y el amor, que nos da la confianza y el marco de seguridad para abrir nuestros corazones y sacar nuestro dolor.
Es fundamental reestablecer espiritual y sentimentalmente el vínculo con nuestros hijos no nacidos. Solo así podemos recuperar nuestra integridad como mujeres y madres.
—Cuando dicen “yo me he practicado abortos y no tengo secuelas”, ¿puede ser verdad?
—No. Eso es como que otra mujer te diga: a mí me han violado y no me ha pasado nada. La violencia es siempre traumática. Otra cosa es cuándo y cómo se manifieste el trauma.
—¿Una de las realidades más ocultas es la de las madres que han abortado?
—Claro. Todas las mujeres violentadas, mayormente, son silenciadas. Pero no solo nosotras: también las mujeres explotadas sexual o reproductivamente. Siempre se viste de libertad: Interrupción “Voluntaria” del Embarazo. Y así todo queda en dar derechos y, sobre todo, cumplir deseos que nada tienen que ver con lo que hace feliz a una mujer.
—¿Cómo se entiende que el feminismo imperante no apoye a la maternidad, que es un elemento exclusivo de las mujeres?
—El feminismo representado por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero entiende por lo general que, si bien el aborto no es plato de buen gusto para ninguna mujer, es un fin que justifica los medios. El fin: su independencia, especialmente con respecto al hombre. Hay mucha guerra de género detrás de todo esto. Y en la guerra todo se reduce a morir o matar.
—¿Realmente las redes sociales pueden ayudar a las madres en dificultades?
—Por supuesto. La mayoría de las madres que yo he acompañado me han llegado después de haber visto mis vídeos en Youtube o por nuestro canal de Instragram @unabortodespues. Algunas nos anuncian que van a abortar y sabemos que en realidad es una llamada de auxilio encubierta.
—La ayuda a la maternidad no es algo confesional, pero, ¿importa tener fe religiosa?
—La maternidad no es un tema religioso pero las madres, como seres humanos, tenemos una dimensión espiritual. Y si no tenemos conciencia de ello, estaremos limitadas, además de no proteger la sexualidad y todo lo que venga de ella como algo sagrado.
—¿De dónde saca fuerzas para el optimismo?
—Del amor y la conexión espiritual que me dicen constantemente que la vida es un regalo que hay que disfrutar plenamente. Mirar cada mañana a mi tercer hijo nacido ya me pone el corazón feliz.

Leyre Navaridas

Es fundadora de AMASUVE, una asociación de acompañamiento y visibilización del postaborto.
Se dedica a acoger a madres (y de momento, dos padres) que buscan apoyo en su duelo postaborto y a madres embarazadas en situación de vulnerabilidad.
En 2023 dejó su trabajo en una agencia de comunicación para estar disponible 24/7 en su labor.
Es de San Sebastián. Estudió Publicidad y RR.PP. en la UPV y un Master de Bellas Artes en HfBK de Hamburgo.
Es madre de tres hijos, solo uno nacido.
Ha vivido en Alemania, Colombia, Australia y China, y desde 2009, en Madrid. Es voluntaria de RedMadre.
El lema que encabeza su web es: «Nosotras sí, ellos también».

Compartir:

Otros artículos de interés